LA EXPANSIÓN SIN MAQUINITA

¿Sabías que actualmente los bancos centrales más poderosos del mundo han inyectado —y algunos lo siguen haciendo— inmensas cantidades de dinero sin respaldo alguno? ¿Cómo puede afectar esto al Perú?

Por Dennis Falvy (falvy@terra.com.pe)

El hecho de que en el Perú, dos reconocidos economistas domésticos metieran la pata hasta el fondo proyectando el dólar a S/. 2.20 en lugar de los casi 3 soles en que terminó el billete verde el año pasado, posiblemente se deba al desconocimiento que  tenían del  “tapering”, es decir, el retiro de estímulos que se perpetró sobre el denominado Quantitative Easing Money (QE: Expansión Cuantitativa) por parte de la Reserva Federal (FED) de los EE. UU. Vale decir, el programa de Expansión Monetaria, que en el caso de los EE.UU. data del año 2008 —cuando se desató la crisis sub prime—.

Se ha escrito un montón sobre este asunto. Sin embargo, en este artículo nos abocaremos básicamente a ver cómo usó el instrumento la FED, es decir, el Banco Central Norteamericano. Ignoraremos intencionalmente la “política fiscal” que acompaña ineluctablemente a este instrumento cuando se ejecuta. Asimismo, obviaremos lo que han venido haciendo el Banco del Japón desde el año 2000 y el de Inglaterra, así como el Banco Central Europeo desde hace años y que recientemente ha anunciado un programa de expansión monetaria a partir de marzo por 60,000 millones de euros por mes y que durará hasta septiembre del 2016 (18 meses) a fin de salir de su recesión. El solo hecho de tal anuncio hizo que el euro se situara a 1.1255 por dólar, su nivel más bajo desde el año 2003. Asimismo, la semana pasada el Banco Suizo optó por no mantener su moneda a niveles relativamente bajos y derivado de ésta decisión su moneda se apreció 15% respecto a sus pares. Hecho este paréntesis, nos referiremos entonces a lo que ha hecho la FED desde el año 2008 al 2013, en que realizaron su denominado tapering. Es decir, el retiro de los estímulos. Permítaseme, sin embargo, señalar de manera sucinta qué quiere decir una “Política Monetaria”.

¿QUÉ ES LA POLITICA MONETARIA?

Es una parte de la Política Económica a cargo de los Bancos Centrales a fin de manejar la cantidad de dinero existente en la economía; ello para de dar estabilidad y mejorar el empleo, el tipo de cambio y los desequilibrios de la Balanza de Pagos. Para ello se maneja la oferta del dinero y el tipo de interés y se cuenta con instrumentos para operar en el mercado abierto, monitorear los encajes y tasas de interés, así como la política de redescuentos de instrumentos financieros del sistema. La política monetaria es expansiva cuando se baja la tasa de interés, los encajes y se compra valores en el mercado. Se restringe si se hace todo lo contrario. En el caso específico que nos atañe, la política de expansión monetaria (Quantitative Easing Money: QE) se aplica cuando los instrumentos que hemos citado ya no causan mucho efecto en los objetivos que se esperan para la economía. Y es por ello que cuando ya la tasa de interés está a niveles de cero, esta herramienta no convencional de QE se aplica. Lo ha hecho Japón hace más de 10 años y en menor medida el Banco de Inglaterra. A partir del año 2008 la FED de los EE. UU. inició tres programas muy fuertes de QE. Es decir, programas de expansión cuantitativa.

 ¿QUE ES EL ‘QE’?

Es una expansión cuantitativa notable; es decir, la creación de dinero electrónico por parte de los Bancos Centrales debido a que quieren que la economía reaccione y porque sus otras herramientas monetarias convencionales no han funcionado. No es una creación de cash ni uso de la “maquinita del Banco Central” porque no se llega a imprimir billetes en enormes cantidades, sino que se emite dinero electrónico, que es una de las características del QE. Este, entonces, consiste en comprar bonos (públicos o privados) a futuro en el mercado para inyectar liquidez, y esto se hace por intermedio del sistema bancario con la esperanza de mejorar la marcha de la economía.

Es menester aquí advertir que connotados economistas advierten que la expansión cuantitativa no es para que los bancos se llenen de dinero y presten más. Eso es un horror —señalan— pues los bancos no necesitan de ello para ese fin. El Leitmotiv de los QE es apoyar a la actividad económica al tratar de mantener con sus compras la tasa de interés de largo plazo de los activos financieros más bajas de lo que serían sin la expansión del dinero correspondiente.

Ya hemos señalado que Japón y otros bancos han utilizado este mecanismo hace algunos años. En el 2008, y a raíz de la crisis sub prime, la FED empezó el primero de sus programas de QE. Esta herramienta no convencional que usan los bancos centrales para aumentar la oferta de dinero hay que manejarla con cuidado, porque de lo contrario sus efectos pueden ser perversos al generar inflación y otros contratiempos.

CABE ADVERTIR ENTONCES…

Que en la lógica de los mercados de bonos cuando se compran masivamente los mismos, el precio de éstos sube, la rentabilidad baja y por ende los tipos diversos de interés que hay en el mercado también deberían bajar, obteniéndose así un logro económico que debe repercutir positivamente en el devenir económico.

Es tal vez importante aquí recordar que “el precio de un activo de Renta Fija es inversamente proporcional a su rentabilidad”. Así, por ejemplo, si uno compra un bono por US$ 1,000 a un año y con un interés del 10%,  al final recibirá los US$ 1,100 que reclama el contrato del bono en cuestión. Pero supongamos (por motivos de explicación) que el bono sube a US$ 1,047.62. Entonces, la única manera de que uno obtenga esos US$ 1,100 contractuales, es que el tipo de interés baje al 5%, pues US$ 1047.62 más los US$ 52.38 (que es el 5% de esa cantidad) da los US$ 1,100 contractuales.

En otras palabras, digamos que hay un inversionista que compró un bono a US$ 100 con una etapa de maduración de 15 años y una tasa de interés anual del 5%. Es decir, US$ 5 por los 15 años. Si este mismo bono es comprado a la mitad, o sea, a US$ 50 toda vez que el bono reditúa los US$ 5 por año, el retorno se ha ido al 10% (US$ 5 de US$ 50); y esto por el nuevo precio en que se ha situado.

Si el precio del bono sube, entonces se da el efecto contrario; es decir, baja el retorno, como ya hemos señalado.

Otro efecto del QE es que la divisa que se expande pierde valor y por ende las exportaciones pueden crecer. Pero no todo es positivo con esta herramienta. Puede haber subida de precios, pues las importaciones se encarecen; e incluso puede generarse una inflación alta si la cantidad expandida no es absorbida por la economía.

LOS ‘QE’ NORTEAMERICANOS

El inicio de la crisis sub prime del año 2008 se relaciona a la quiebra del  Lehman Brothers y, según el Banco Mundial, a que los indicadores del PBI de los EE. UU. estaban en el orden negativo y el desempleo era casi del 6%. La proyección para el próximo año era terrible: un decrecimiento del PBI al 2.8% negativo y una alza de la tasa de desempleo cercana al 9.5%. La FED situó entonces la tasa de interés a niveles cercanos a cero y la no respuesta agotó los mecanismos convencionales de política monetaria para salir de la recesión y de los problemas de empleo.

EL ‘QE1’

En ese sentido, el Comité Federal del Mercado Abierto de la FED (FOMC, por sus siglas en inglés) decidió, en noviembre del año 2008, flexibilizar la oferta de dinero lanzando su programa ‘QE1’. Consistió, en una primera instancia, en adquirir Bonos del Tesoro así como comprarle a los bancos MBS (Mortage Backed Securities). Estos últimos conocidos en el “argot financiero” como activos tóxicos o bonos basura. En consecuencia, se asignaron US$ 500,000 millones a la compra de esos MBS y US$ 100,000 millones a comprarles hipotecas a Fannie Mae y Freddie Mac a fin de rescatarlos y por ende evitar su quiebra.

En marzo del 2009 se amplió el ‘QE1’ en US$ 750,000 millones en MBS y adicionalmente US$ 100,000 millones para Fannie y Freddie.

Finalmente, en marzo del 2010, el resultado fue que se había emitido  US$ 1.25 billones en bonos hipotecarios y US$ 200,000 millones en deuda de agencias hipotecarias con problemas.

 ‘QE2’  Y TWIST

En noviembre del 2010 se inició la segunda etapa de la flexibilización emitiéndose US$ 600,000 millones para la compra de deuda pública de los EE. UU. (Treasury Securities). Esta etapa finalizó en junio del 2011. No obstante, tres meses después, el presidente de la FED, Ben Bernanke, inició la ‘Operación Twist’, que consistió en canjear bonos de “largo plazo” (de entre 6 a 30 años) por bonos de “corto plazo” a 3 años por US$ 400,000 millones. Para ello, la tasa de interés se mantuvo en 0.25% y no hubo emisión de dinero, más si un cambio en la estructura de la deuda. El vencimiento propuesto a junio del 2012 se amplió hasta fines de año y el canje  “twist” llegó a US$ 667,000 millones.

Ben Bernanke fue presidente de la poderosa FED de 2006 a 2014, dos períodos.

Ben Bernanke fue presidente de la poderosa FED de 2006 a 2014, dos períodos.

‘QE3’

En septiembre del 2012, la FED lanzó su tercera ronda de expansión cuantitativa por US$ 40,000 millones mensuales y sin fecha de final. Al poco tiempo, este monto se elevó a US$ 85,000 millones por mes para destinar US$ 40,000 millones a activos bancarios con hipotecas de alto riesgo y el saldo a Bonos del Tesoro (Treasury Bills).

Como en el 2013 se empezaron a notar cambios positivos en el PBI de los EE. UU. (de junio a septiembre creció en 4.1%) y el nivel de desempleo llegó a niveles del 6.7% en diciembre, la FED decidió entrar al tapering; es decir, al desincentivo de los estímulos, el que se fijó en reducir en US$ 10,000 millones de recorte por mes al flujo del ‘QE3’. A muchas economías esto les trastocó el valor de su moneda, los flujos en la bolsa y la salida de capitales. En el caso peruano, dado que la Bolsa de Lima ha estado muy apagada, solo la moneda llegó a depreciarse a niveles de 3 soles por dólar. No se sabe aún qué pasará con los capitales que aún circulan por los bancos.

CRÍTICAS AL ‘QE’

No faltan las críticas a este instrumento de Política Monetaria no convencional que la verdad atañe apenas a cuatro bancos centrales en el mundo. Algunos autores han sistematizado en cuatro grandes rubros las críticas a esta herramienta no convencional:

  1. Riesgo Moral. El Gobierno pone los problemas bajo la alfombra y proyecta los problemas a terceros. Por lo tanto, si así se actúa, ¿por qué tendría un banquero que cuidarse con sus deudas, si siempre estará protegido? En otros términos: “se socializan las pérdidas”.
  2. Inflación, burbujas. Con la enorme liquidez que se vuelca al mercado siempre hay este tipo de riesgo.
  3. Se considera que este tipo de herramienta ayuda más a la gente con mayores recursos.
  4. Los ‘keynesianos’ proponen que el Gobierno utilice política fiscal.

COROLARIO

Hay mucho más que decir sobre esta herramienta y la forma perversa en que los cuatro bancos más poderosos del mundo la utilizan sin importarles lo que les pueda pasar a economías emergentes, muchas de las cuales creen que la apreciación de sus monedas o la suba inmensa de sus reservas internacionales y liquidez en las bolsas obedecen a haber implantado una correcta política económica doméstica. Por el contrario, las bolsas locales son enormemente dependientes de estos impresionantes movimientos de liquidez y los cambios que podrían darse en los mercados financieros mundiales.

En este contexto, hace muy poco, el Banco Central Europeo acaba de anunciar su primer ‘QE’ que asciende a 60,000 millones de euros por mes hasta septiembre del 2016. Esto inundará de liquidez a los países europeos y de hecho tendrá repercusión a nivel global. Por el otro lado, ya hay analistas que predicen que esta expansión europea fracasará y que si la tasa de interés de referencia es subida por la FED, el impacto puede ser enormemente recesivo. También es vox populi que el Banco Central Ruso cada vez compra más oro para sus reservas y eso indica que la posible “guerra de divisas» que se puede suscitar por lo que hizo Suiza con el franco (y ahora los europeos) puede volver a hacer que el oro vuelva  a subir de manera considerable. ¿Qué pasara con la economía peruana? Es aún de pronóstico reservado. Máxime que los líos políticos y de corrupción en que se ha metido por ignorancia, viveza y tozudez la administración Humala, en lugar de sumar, restan y atrasan a la economía peruana. Pero esto es algo que analizaremos en una próxima entrega.

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