DEBEMOS US$ 75,000 MILLONES

Varias veces PPK ha afirmado en la televisión que el gobierno tiene en sus arcas ahorrados activos por US$ 90,000 millones. Lo mismo ha dicho el economista Roberto Abusada. Como contraparte, el propio ministro de Economía, Alonso Segura, ha dicho también en un programa televisivo que están exagerando, pero sin aclarar el tema de fondo.

Yo supongo que dicha cifra promocionada no están en juego las Reservas Internacionales en el Banco Central, que andan por los US$60,000 millones. Y eso de que se puede sacar ese dinero para darle agua a todo el mundo, como clama PPK, o que se pueden hacer un montón de obras de infraestructura en las provincias, como sugiere Abusada, me suena raro. De repente gran parte de ese monto es producto del canon que las regiones no han podido gastar y que no se puede disponer libremente por el gobierno nacional.

En el otro lado de la moneda, es decir la de los pasivos, la cosa ya es algo preocupante. Es cierto, como señalan algunos defensores del Gobierno, que el endeudamiento público externo no es muy alto. Y es que el truco es que gran parte de ese endeudamiento ahora es interno. Y vaya que se han emitido miles de millones de dólares en bonos soberanos que han comprado las AFP y los bancos. Muchos de ellos para asignarlos a gasto corriente.

Para que la cosa quede clara, explicitemos la información que parece estar camuflada, pero que en realidad no lo está. Es cuestión de buscarla con paciencia en las diversas y frondosas estadísticas que se publican. Como cualquiera puede averiguar —porque es de dominio público—, la sumatoria de los adeudos del sector público y el sector privado, tanto en el extranjero como en el mercado doméstico, consigna la suma de aproximadamente US$75,000 millones. Una brutalidad. Si bien es cierto que lo adeudado por los privados no tiene la garantía del Estado, un no pago parcial o default privado —que no sería una cosa extraña— puede ser nocivo para la marcha de la economía.
Esos adeudos del sector público y privado se dividen en:

a) US$ 24,212 millones de deuda pública externa, en donde están los adeudos en bonos soberanos emitidos en el exterior y lo que aún se le debe a instituciones multilaterales internacionales. La fuente de esta información es: BCRP. Gerencia de Información y Análisis Económico.

b) US$ 16,619 millones de deuda interna del gobierno nacional de mediano y largo plazo, que consigna US$ 15,375 millones en bonos soberanos y el saldo en bancos, básicamente el de la Nación. La fuente de esta información es: Dirección General de Tesoro y Endeudamiento Público. MEF.

c) US$ 33,657 millones adeudados externamente por el sector privado residente en el Perú, publicado, asimismo, por la Gerencia de Información y Análisis Económico en sus estadísticas cotidianas.

Y eso no es todo. Nótese que en la deuda interna de bonos se señala “gobierno nacional”, pero se desconoce si los gobiernos regionales han tomado endeudamiento. Además, en estos pasivos hay cosas que aún no están reconocidas, como es el caso de un probable saldo adicional a los damnificados del Fonavi; el tema de los bonos de la reforma agraria aún impagos; las pérdidas en que incurre el Estado en arbitrajes y juicios, como es el caso de una minera llamada Santa Ana; y, en fin, una que otra deuda que siempre asoma por allí y que se denomina en el argot “contingencias”. Así que cada activo trae su pasivo. Jueguen limpio. No muestren una sola cara de la moneda. La plata no está botada. Debemos aún bastante.

Por Dennis Falvy

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