EL MUNDO AL REVÉS

Parece ficción, pero lamentablemente es solo una pequeña parte de la cruda realidad. Es verdad, aun- que usted no lo crea.

Por Aníbal Quiroga León

Caso 1

Un ciudadano es intervenido por la Policía en un control de alcoholemia. El resultado cuantitativo arroja 0.4 gramos de alcohol en la sangre. El límite legal considerado inocuo y exento de sanción es 0.5, por lo que el ciudadano no ha incurrido en infracción reprensible para el sistema legal. La Policía hace un “parte” y lo remite al novísimo Juzgado de Tránsito, consignando que el ciudadano tenía “0.40 gramos de alcohol en la sangre”. La jueza, evidenciando un clamoroso desconocimiento de una elemental aritmética —que se adquiere en primaria—, asume que el ciudadano tiene ocho veces más del valor legal permitido, disponiendo —en el acto— su detención, la que prolongó por nueve meses hasta que la Corte Superior reparó el error (?).

Caso 2

Un helicóptero del Ejército, trasladando a diversas autoridades nacionales y regionales —al mismísimo premier entre ellas—, recibe la orden de aterrizar en una margen del río Tumbes. La tripulación, encargada de la conducción de la aeronave, comprueba las condiciones favorables del terreno asumiendo que la Policía coordina en tierra, como corresponde, el cordón de seguridad tanto para la aeronave como para las autoridades que transporta y los pobladores que —como es usual y previsible— se aproximarán con natural curiosidad y revuelo.

Apenas posados en tierra, una joven lugareña rompe el inexistente cerco de seguridad por la parte posterior del helicóptero a fin de abordar al premier para hacerle llegar un escrito para su hermano detenido en prisión. La fatalidad quiso que lo hiciera pasando por debajo del rotor de cola, que no se percibe por la velocidad que lleva, muriendo en ese instante y en el lugar, aún antes de que el premier pusiera pie en tierra. Una tragedia desencadenada por el infortunio, la imprudencia de la propia víctima y la ausencia de un mínimo control de la autoridad de tierra. Sin embargo, el fiscal de Tumbes no tuvo mejor idea que ordenar en el acto la detención de toda la tripulación, como si en la lógica de los hechos los actos de la tripulación de la aeronave hubieran sido determinantes para desencadenar esa tragedia (?).

Caso 3

Una familia de emprendedores provincianos tuvo el infortunio de que su hijo mayor embazase a su enamorada, una joven a quien ellos no conocían. La acogieron como a una hija con cariño y dedicación, le dieron un hogar y la atendieron en el embarazo, nacimiento y la posterior manutención del nieto, y en sus estudios. El hijo viajó a la capital a culminar su carrera y ella —y el nieto— se quedaron cobijados en el hogar de los abuelos paternos. A poco de cumplir tres años el nieto, la joven emplaza a los abuelos con demandas económicas, llevando una vida poco apropiada. Como fue reprendida y sus pretensiones no fueron aceptadas, se retira con su hijo del hogar de los abuelos paternos y, al tercer día, denuncia al abuelo de presuntos tocamientos al menor. Además del escándalo, la zozobra y la decepción, se hace una investigación fiscal por más de dos años, donde todas las pericias del Instituto de Medicina Legal, que pertenece a la propia Fiscalía, concluyen de que tales hechos jamás sucedieron.

La fiscal ordena una pericia definitoria: trae desde Lima a una psiquiatra especializada que se pasa tres días haciendo todo tipo de pruebas. Su conclusión: los hechos nunca sucedieron, la acusación es falsa y el niño, en su inocente candor, reitera “mi mamá me ha dicho que te diga que mi abuelito me ha hecho esto…”. La fiscal, por supuesto, no acusa y ordena el archivo de semejante denuncia. Sin embargo, su superior ordena que pase a otro fiscal y que realice más pruebas.

En el plazo ampliado, el nuevo fiscal no recaba ninguna prueba adicional a las ya actuadas y, no obstante, con las mismas pruebas con que se pidió el archivamiento, ahora acusa exigiendo nada menos que 10 años de prisión para el abuelo. Lo indignante es que en su acusación y relato omite citar —clamorosa e intencionalmente— la pericia definitoria y determinante de la psiquiatra del Instituto de Medicina Legal de su mismísima institución, el Ministerio Público (?).

2 Comments

  1. REFORMA DEL PODER JUDICIAL,SI FISCAL Y JUECES COMETEN ESTAS «SU JUSTICIA»,DEBERÍAN A LA CÁRCEL POR LO MENOS,PORQUE LO HACEN SABIENDO EL DAÑO PARA LA PERSONA Y LO MAL QUE QUEDA LA INSTITUCIÓN Y EL PAÍS,QUE PIERDE CONFIANZA,QUE CUESTA GANARLA.

  2. OTRO MUNDO AL REVÉS

    En el colmo de los colmos al mejor estilo Plop! de Condorito, resulta que quienes supuestamente defienden la protección de datos personales, ahora se muestran llanos a aceptar el atropello constitucional de la llamada #LEYSTALKER.

    ¿Qué aducen?

    Pasamos ahora de Condorito al arte del sofisma: http://elcomercio.pe/opinion/colaboradores/debate-ley-geolocalizacion-legitima-noticia-1831269

    Y dice así:

    «Finalmente, la Ley 29924, que sanciona las llamadas malintencionadas a centrales de emergencias, ha establecido que la identificación de estas llamadas no constituye una vulneración del derecho al secreto de las telecomunicaciones.

    Entonces, ¿por qué no se cuestionó esta disposición, que sirve para combatir una infracción administrativa, como se hace ahora contra aquella que sirve para combatir delitos graves?»

    ¿Ah sí?

    ¿No radicará tal vez la diferencia en que en un caso existe la voluntad de evidenciarse al hacer una llamada a una central de emergencias y en el otro caso no?

    Una cosa es activamente llamar a un teléfono de emergencias y revelarse y otra muy distinta es seguir tu vida normal y que la privacidad de tus comunicaciones pueda ser vulnerada sin orden judicial.

    Más perlas (mismo texto):

    «Es curioso que quienes critican el acceso de la policía a la ubicación de delincuentes como un pecado contra la privacidad sean los mismos que defienden el comercio de datos personales de cualquier peruano y sostienen que impedirlo afecta la transparencia.»

    ¡Ah caracho! ¿No será todo lo contrario?

    La ANDPD tendría que defender la privacidad de los ciudadanos, sin embargo hace exactamente lo contrario: Salir en medios a apoyar el atropello de la #leystalker.

    Tenemos claro los motivos: ¡Hay que apoyar al jefe!

    http://elcomercio.pe/politica/gobierno/adrianzen-reglamento-aclarara-suspicacias-sobre-ley-stalker-noticia-1830410

Comenta en Facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *